Domingo, 08 de marzo de 2009

Todavía estás escuchando aquella vieja canción que te hacía llorar, me rio pues ahora contienes tus lagrimas porque ya no eres un muchacho e intentas impresionarme. Cierras tus ojos sigues el ritmo me acerco a ti por la espalda.

Solplo en tu cuello y te estremeces volteas a verme con los ojos llenos de estrellas, me pides que nunca me aleje y yo prometo no abandonarte nunca. Promesas y mas promesas se suman al libro de aquello que no podré olvidar y que pesarán en mi conciencia el día en que me vea obligada a romperlas.

Llegaremos tarde a clase te replico y de mala gana te levantas y me sigues, te abrazo me rio, sonries, bromeamos. El tiempo y la juventud están de nuestro lado, el futuro se ve prometedor y nada parece salir mal. Y si fallamos que importa tenemos la fuerza para levantarnos.

El miedo desaparece en las garras de la vertiginosa vida, que avanza a toda velocidad sin darnos tiempo de nada. Entramos al salón nos sentamos saludamos y esperamos. Veo llegar al profesor me bajo de la mesa.

Fin del día, me llevas a tomar el bus que me dejará en mi hogar, te beso y vuelvo a prometer estar contigo por siempre. Sin embargo yo no sabía que el tiempo era tan poco y el destino tan cruel... aquella noche sin saberlo terminé por dejarte solo contra mi voluntad, porque algun joven, sin miedo y con un prometedor futuro decidió beber más de la cuenta y conducir a toda velocidad...

Fin

Publicado por Firefly_tempestad @ 3:57
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