Mi?rcoles, 14 de enero de 2009

Eran alrededor de las diez de la noche cuando decidí dar un paseo por la avenida principal. La noche era hermosa, había luna nueva y las estrellas parecían recitar poesía  al parpadear. Las olas del mar golpeaban con fuerza tanto así que algunas gotas alcanzaban a bañar la calle.

Y allí estaba yo, tratando de concentrarme en toda esa belleza solo para olvidar la tristeza que me embargaba. Llegué a la playa y me senté en la arena, ya no resistía más.

¿Por qué estaba triste? No lo sé, pero sentía el corazón oprimido y nada saciaba a mi melancólico corazón. Unas lágrimas se derramaron por mis ojos y en cuanto conecté mi reproductor y puse algo de música comencé a llorar desconsolada casi ahogándome en el llanto.

Estuve así unos minutos cuando sentí que alguien tocaba mi espalda, una mujer ya adulta me preguntó si me sentía bien me puse de pie con mi mejor sonrisa y le dije que no se preocupara, inmediatamente me alejé de allí y no pude volver a llorar.

Me senté en un café  y pedí un capuchino, nada más que eso necesitaba. Cuando terminé me sentía realmente reconfortada y podía respirar tranquila.  Fue  en ese momento que te vi, tenias mi edad o al menos eso pensé, caminabas despreocupado con las manos en los bolsillos, no eras lo que se considera normalmente atractivo algo flacucho en realidad pero algo en ti llamó mi atención.

Quizás fuera esa forma de caminar como si flotaras o la forma en que tu cabello caía desordenado cubriendo la parte alta de tus ojos. No sabría decirlo pero tuve que seguirte, caminaba a cierta distancia sin darme cuenta habíamos llegado hasta el lugar más solitario de la playa. Habíamos caminado bastante cuando de pronto escuché tu voz y sin voltearte dijiste.

-          Si vas a seguirme al menos escóndete, así pareces una sicópata.- se volteó al mismo instante en que una brisa dejó al descubierto aquellos ojos que por la oscuridad de la noche solo dejaban distinguir una inmensa determinación.- O quién sabe, quizás yo soy un violador o un loco y he aprovechado que me seguías para traerte aquí y aprovecharme de ti.

Me quedé allí parada, probablemente con una mirada boba incapaz de quitar mis ojos de los suyos. Debería haberme sonrojado, debería haber corrido lejos de allí o por ultimo pude haber dicho alguna cosa. Sin embargo no hice nada solo me quedé quieta.

-          Vete.- dijo volviéndome a dar la espalda.- es peligroso estar a oscuras con un desconocido.

Al ver de reojo que yo no me movía se acercó lentamente a mí, mirándome con seriedad, de una forma algo amenazante, solo reaccioné cuando tocó mi mejilla y me presionó contra él. Abrí los labios brevemente para protestar pero no hubo tiempo ya que inmediatamente sus labios se fundieron con los míos, en un cálido y húmedo beso.

beso


Fue como si mi cuerpo se sumergiese en agua tibia, aquella sensación tan excitante, tierna y agradable. Me soltó  y comenzó a alejarse de nuevo, iba a seguirlo pero el pronunció unas palabras que ni en  el estado más grande de locura me habría atrevido a desobedecer.

-          Si te atreves a seguirme, soy capaz de matarte, ¡vete!


                                          ..............Fin.................

 


Tags: sorpresa, miedo, presentimiento

Publicado por Firefly_tempestad @ 4:55
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